INDAP Ñuble abre las puertas del mundo a la Agricultura Familiar Campesina y nuevas oportunidades de exportación marcan histórica semana comercial

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INDAP Ñuble abre las puertas del mundo a la Agricultura Familiar Campesina y nuevas oportunidades de exportación marcan histórica semana comercial

INDAP impulsó una inédita agenda de negocios que reunió a 35 cooperativas de distintas regiones del país con compradores nacionales e importadores de China, México y Estados Unidos. La iniciativa demuestra que la asociatividad campesina puede convertirse en un motor de desarrollo económico, generación de empleo y crecimiento para los territorios rurales.

De los viñedos patrimoniales del Valle del Itata a los mercados de China, pasando por las góndolas de supermercados y los contratos de abastecimiento de alimentación escolar, la Agricultura Familiar Campesina está demostrando que tiene capacidad para competir, crecer y abrirse paso en mercados cada vez más exigentes.

Ese es uno de los principales resultados que dejó la Semana de Negocios para Cooperativas de la Agricultura Familiar Campesina 2026, desarrollada entre el 26 y el 30 de octubre en la Región de Ñuble, una iniciativa organizada por INDAP, la División de Asociatividad y Cooperativas (DAES), ProChile y el Gobierno Regional de Ñuble, que reunió a 35 cooperativas y empresas asociativas campesinas de distintas regiones del país con compradores nacionales e internacionales.

La actividad, que contó con el respaldo del Gobierno Regional y la articulación de instituciones públicas vinculadas al desarrollo productivo y comercial, permitió avanzar en un objetivo estratégico: que los pequeños productores no solo puedan producir alimentos de calidad, sino también acceder directamente a mercados de mayor valor, establecer relaciones comerciales permanentes y capturar nuevas oportunidades de negocio.

El impacto de esta estrategia ya tiene cifras concretas. Uno de los resultados más relevantes de la primera rueda internacional de negocios, realizada en 2025, fue la exportación de más de 17 mil botellas de vino del Valle del Itata al mercado chino, en una operación valorizada en más de $100 millones. A esto se suma el interés de una empresa importadora mexicana, que se encuentra en proceso de importar cerca de 10 mil botellas adicionales.

En el mercado nacional también se han registrado avances significativos. Cuatro proveedores de frutas y hortalizas de Ñuble ingresaron al registro de proveedores de supermercados Tottus, con posibilidades de abastecer directamente cinco salas de venta en Chillán, Concepción, Talcahuano y Los Ángeles.

Asimismo, cinco proveedores de Ñuble y otros dos de las regiones del Biobío y La Araucanía establecieron acuerdos comerciales con la concesionaria de alimentación escolar Alicopsa. Entre agosto de 2025 y septiembre de 2026, algunas de estas empresas alcanzaron ventas acumuladas de hasta $200 millones por proveedor.

Son resultados que muestran que detrás de una rueda de negocios hay mucho más que reuniones: existen oportunidades de comercialización, mayores ingresos para las familias campesinas, nuevos encadenamientos productivos y posibilidades de generar empleo y dinamizar las economías locales.

El propósito de esta iniciativa es precisamente abrir nuevas oportunidades de mercado, conectando a sus productores y cooperativas con compradores nacionales e internacionales. Así lo destacó Claudia Parra, directora regional (s) de INDAP Ñuble. “Estamos en la Semana de Negocios de Cooperativas para la Agricultura Familiar Campesina, donde hemos tenido la oportunidad de compartir con diversas cooperativas del ámbito nacional que han llegado a nuestra región para sostener conversaciones comerciales con proveedores regionales, nacionales e importadores. El objetivo es abrir nuevas oportunidades de mercado para la Agricultura Familiar Campesina y sus productores”.

Uno de los principales atributos de esta versión fue la participación de cuatro importadores internacionales, provenientes de China, México y Estados Unidos, quienes recorrieron distintos territorios productivos de Ñuble para conocer directamente la calidad, diversidad y potencial exportador de la producción campesina.

La agenda contempló visitas a viñedos y productores del Valle del Itata, donde más de una veintena de vitivinicultores presentaron cerca de 30 etiquetas elaboradas a partir de cepas patrimoniales. También conocieron la Cooperativa de Apicultores de Punilla, en San Carlos, y su planta de cosecha y fraccionado de miel, que cuenta con infraestructura recientemente habilitada para exportación.

El recorrido incluyó además la planta procesadora y exportadora de berries SOCRADEX, donde se exploraron alternativas para comercializar frambuesas orgánicas provenientes de agricultores usuarios de INDAP, así como experiencias productivas vinculadas a la carne bovina y la avena.

Estas visitas permitieron acercar a los compradores a la realidad productiva de los territorios, conocer sus capacidades, identificar oportunidades y evaluar alternativas comerciales que permitan incorporar a los pequeños productores a cadenas de mayor escala.

Un aspecto especialmente relevante es que estos procesos también permiten que los agricultores accedan a mercados internacionales mediante alianzas con empresas intermediarias y plantas procesadoras que ya cuentan con las capacidades e infraestructura necesarias, evitando inversiones que podrían resultar inviables para emprendimientos de pequeña escala.

Uno de los ejemplos concretos de estas oportunidades es la experiencia de los vinos del Valle del Itata, que ya lograron llegar al mercado chino y que hoy buscan ampliar su presencia internacional. Emilio Méndez, gestor comercial del Valle del Itata, destacó los resultados de esta primera exportación y el interés que ha despertado en otros mercados. “Mi experiencia con los vinos del Valle del Itata ha sido muy positiva. La primera exportación de un contenedor a China nos dio muy buenos resultados y hoy estamos trayendo importadores chinos a la región para que sigan conociendo las virtudes de nuestros vinos. A ellos se suman importadores de México y Estados Unidos. En el caso de México, también ha sido parte de una gestión que nació a partir de la vinculación comercial que realizamos con China, porque queremos traspasar nuevas fronteras y hoy estamos trabajando para llegar a dos mercados. Estamos muy contentos con los resultados”.

La Semana de Negocios también puso el acento en un desafío fundamental, fortalecer las capacidades de las organizaciones campesinas para que puedan sostener y proyectar su crecimiento comercial.

Durante cinco días se desarrollaron capacitaciones, encuentros técnicos, seminarios y ruedas de negocios. La DAES abordó materias relacionadas con la constitución y administración de cooperativas, compras públicas y modelos de negocios asociativos, mientras que ProChile entregó herramientas e información sobre requisitos y procesos para acceder a mercados internacionales.

La II Rueda Internacional de Negocios para Cooperativas de la Agricultura Familiar Campesina, realizada en Chillán, fue uno de los hitos centrales. Junto a los importadores internacionales participaron representantes de supermercados, concesionarias de alimentación, hoteles, restaurantes, compradores institucionales y empresas del canal HORECA, entre ellos Walmart Chile, Alicopsa y Soser.

En total, se concretaron decenas de reuniones comerciales, con una convocatoria que prácticamente duplicó la participación de la primera versión realizada en 2025.

Para las cooperativas, este tipo de instancias significa la posibilidad de dejar atrás una comercialización fragmentada y avanzar hacia modelos asociativos capaces de reunir volúmenes, mejorar estándares, asegurar continuidad de abastecimiento y negociar en mejores condiciones.

La experiencia también ha sido valorada por las propias organizaciones participantes, que encuentran en estos encuentros una oportunidad para aprender de otras cooperativas, generar redes y proyectar nuevos negocios. Así lo manifestó Tamara Romagnoli, integrante de la Cooperativa Mishkiwi, de Gorbea, Región de La Araucanía, quien destacó tanto los aprendizajes adquiridos como el acompañamiento de INDAP. “Somos productores de miel y trabajamos en el área apícola. Esta jornada de negocios nos ha parecido muy enriquecedora, porque hemos aprendido mucho de cooperativas que ya han participado anteriormente en estas ruedas y vemos que tenemos muchas posibilidades de concretar nuevos negocios. En cuanto a INDAP, nos hemos sentido muy apoyados, ya que nos ha facilitado las traducciones y acompañado durante toda la logística”.

La experiencia desarrollada en Ñuble pone en evidencia la importancia de la colaboración entre las instituciones públicas para generar oportunidades concretas de desarrollo productivo. El trabajo de INDAP, ProChile, la DAES y el Gobierno Regional permitió articular capacidades, conectar la oferta campesina con la demanda comercial y acercar a las cooperativas a compradores que difícilmente podrían alcanzar individualmente.

Este esfuerzo cobra especial relevancia si se considera el peso de la Agricultura Familiar Campesina en Chile: representa cerca del 90% de las explotaciones agrícolas del país y genera alrededor del 60% de la mano de obra agrícola.

Por eso, abrir mercados para este sector no es solamente una oportunidad para aumentar las ventas de un grupo de productores. Es también una estrategia de desarrollo económico y territorial que permite fortalecer las economías rurales, mantener la actividad productiva, generar empleo, agregar valor a los alimentos y distribuir de manera más amplia los beneficios del crecimiento.

En Ñuble, una región profundamente vinculada a la agricultura, estas iniciativas adquieren un significado especial: permiten proyectar el patrimonio productivo regional hacia nuevos mercados, fortalecer el trabajo de las cooperativas y demostrar que el desarrollo del campo también puede construirse a partir de negocios, innovación, asociatividad y oportunidades comerciales.

El desafío es seguir abriendo mercados, concretar nuevas oportunidades comerciales y fortalecer a las cooperativas para que cada vez más productos de la Agricultura Familiar Campesina lleguen a Chile y al mundo. Porque los resultados ya están demostrando que el potencial existe, que hay calidad, capacidad productiva, identidad territorial y organizaciones campesinas preparadas para dar el siguiente paso.

Hoy, Ñuble no solo produce alimentos de calidad, también tiene la capacidad de proyectarlos al mundo, generar nuevos negocios y convertirse en protagonista del comercio agroalimentario. ¡Ñuble SÍ puede exportar! Y cuando el campo tiene oportunidades, crecen sus familias, se fortalece la economía local y se desarrolla toda la región.